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La escuela participativa y cooperativa : pilar de una cultura de paz
Sabemos que la escuela no está aislada del mundo que la circunda. Podríamos decir que el mundo no sólo la circunda sino que la atraviesa, la irrumpe y se instala sin pedir autorización. En nuestra institución, como en la mayoría de las escuelas del país, la realidad social predominantemente violenta, injusta e incierta se nos instaló sin nuestra decisión.
Esta complejidad de la violencia , de falta de lo esencial en numerosos actores de la comunidad escolar , nos puso en estado de crisis. El no saber qué hacer con ella nos planteó muchísimos interrogantes y nos enfrentó. De lo que estábamos convencidos, por lo menos en el momento inicial, era que solos no podíamos. Fue entonces que pensamos en recurrir a la asistencia de sicólogos o de asistentes sociales o de sicopedagogos que pudieran decirnos qué hacer ,por dónde se podía iniciar a construir un camino que nos contuviera, a docentes y a alumnos. Porque en esa encrucijada muchos adultos optaron por abandonar la tarea. Pero por suerte, fuimos más los que apostamos a encontrar juntos una salida. Esta tarea de pedir ayuda, de salir del aislamiento y formar redes con otras instituciones que desde su misión pueden aportar para un trabajo colaborativo en el que se produce un enriquecimiento desde los saberes institucionales, nos llevó a conectarnos con INTERMED: Centro de mediación Interdisciplinaria de la ciudad de Santa Fe, ( área de educativa de Consensos, Asociación Civil Nº 219). A partir de esta red nos capacitamos en los dos niveles de “Pedagogía de la Paz: construir la convivencia manejando adecuandamente los conflictos”, y realizamos talleres con los alumnos.
¿Cómo se construye la convivencia en la Escuela?
Hace ya casi cinco años comenzamos, la mayoría de los integrantes de nuestra comunidad escolar , a prepararnos para poder involucrarnos en un tiempo y en un territorio diferentes al que nos habíamos formado y poder abordarlos desde otro paradigma. Empezamos a entender que debíamos salvar la posición de “víctimas” para posicionarnos como constructores de una comunidad en la que nosotros fuéramos los actores. También entendimos que los conflictos eran una oportunidad para cambiar y para crecer. Que solos, tratando de que se salven sólo algunos, lo único que aumentaba eran la inseguridad y el miedo. A partir del “todos juntos vamos a poder”, aumentó nuestra confianza. Y en ese camino, arduo, complejo, fuimos construyendo una escuela con las miradas de cada uno de nosotros. Dos ejes han guiado nuestro accionar: la democracia y el cooperativismo.
Los mismos se operativizan a través Cuerpos colegiados como pilares de la co-gestión institucional: ; Consejo consultivo , Consejos de curso; Asambleas de clase, y de delegados y la Cooperativa escolar: Cooper.AR.
Aprender a desaprender que el profesor o el director son los únicos que deciden, sino que todos los integrantes tenemos responsabilidades , que las propuestas de docentes , de alumnos y de padres son atendidas, aceptadas, analizadas en los distintos estamentos de la Escuela, fue todo un trabajo delicado , de construcción diaria.
El código de Convivencia fue inicialmente elaborado por padres, alumnos, docentes y auxiliares en jornadas de reflexión hace ya quince años . Cada tres o cuatro años se lo reconsidera y actualiza.
Hoy consideramos y acordamos que el conflicto es una oportunidad que tenemos para modificar conductas. Intentamos resolverlos de manera no adversarial y para ello no existen modos prefijados. Utilizamos los distintos recursos de la mediación educativa:
En algunos casos participan el profesor tutor, el docente de turno, los alumnos involucrados y el personal del equipo de conducción
En otros se reúne el consejo de curso.
Se realizan acuerdos y compromisos escritos y también acciones reparadoras. En todos los casos se busca el protagonismo y la colaboración de los padres para fortalecer la tarea de la escuela.
De la prevención de los conflictos
Las Asambleas de clase constituyen un espacio activo dentro de la escuela en donde los alumnos plantean y/o discuten situaciones que los aquejan o problematizan. Consideramos que cuando le ponemos palabras a los problemas, cuando los discutimos y podemos plantearlos en ámbitos que los considerarán , bajamos el nivel de agresividad y trabajamos para la prevención de la violencia. Por eso decimos que la base de la participación escolar reside en las asambleas de clase. Éste es uno de los pilares fundamentales sobre los que se apoya y se sostiene la cogestión, que significa participación activa de los alumnos en la organización y dinámica de la escuela.
A través de las Asambleas hemos logrado:
Motivar a alumnos que vivieron experiencias negativas de fracaso y rechazaban por eso la escuela, a través de su participación activa, haciendo sugerencias, planteando problemas, buscando soluciones.
Favorecer su adaptación social, a través del respeto a las normas, asumiendo la responsabilidad de su cumplimiento.
Aumentar la autoestima de los alumnos , al valorar y ser valorados frente a los demás , al evaluar la realización o no de sus tareas y compromisos.
Desarrollar una moral autónoma basada en el respeto mutuo y la cooperación, la libertad de expresión , el saber escuchar.
Desarrollar la capacidad de resolver los propios problemas , los de los otros y los del grupo , desde la crítica y la valoración de todos los puntos de vista de sus miembros.
Conseguir la interiorización de normas sociales, único camino para después respetarlas.
Aprender a escuchar y a guardar el turno de palabra
Tomar decisiones y aceptar las consecuencias de las decisiones que se han tomado
Revisar el proceso y el resultado de las decisiones tomadas.
Descubrir y valorar la importancia que tiene una determinada organización formal.
Cuando los conflictos entre alumnos son clarificados y resueltos por los propios miembros del grupo se elimina en parte el tradicional binomio profesor –alumno que siempre suponía que éste dependía de aquel y del ejercicio de su autoridad.
La asamblea no debe ser punitiva ni premiadora. El ritmo participativo y la asunción de normas, sobre todo por parte de los más conflictivos, no se consigue en una ni en dos, sino después de muchas asambleas. Las soluciones presentadas como justas por los miembros de la asamblea y aprobadas por todos o por la mayoría, se convierten en “leyes” y los acuerdos y compromisos adoptados son poco menos que “sagrados”.
Los docentes tenemos un papel muy destacado, pero a la sombra, es importante nuestra intervención sólo cuando sea imprescindible, para estimular la participación o centrar el debate.
Cabe destacar la importancia que tiene el seguimiento de los acuerdos que se han tomado. Para ello debemos estar dispuestos a analizar qué ha sucedido cuando se ha llegado a un acuerdo y modificar lo que sea conveniente para mejorar las relaciones interpersonales.
Cooper.Ar: la cooperativa escolar
Partimos de una idea del Dr. Juan B. Justo “La cooperación , solidaridad para hacer” para nominar a un eje de trabajo muy importante en la Institución. En especial en nuestra ciudad, Sunchales, donde el ideario cooperativo es parte de la historia de esta localidad. Como la escuela es una construcción social sometida a las dinámicas de la realidad en donde prima el individualismo, la indiferencia y la falta de equidad ,esta propuesta apunta a la formación de adolescentes solidarios, responsables, preocupados por los demás.
El proyecto consiste en la implementación de experiencias en las que interactúan la educación y el trabajo. Propone la organización de una empresa cooperativa orientada hacia la producción, el consumo y los servicios. En ella trabajan los alumnos de segundo y tercer año de Educación Polimodal. La modalidad Producción bienes y Servicios del turno mañana se dedica a la producción de jabones. La misma modalidad del turno tarde atiende el quiosco, fotocopiadora y la comercialización de los jabones. La administración es responsabilidad de los Trayectos Técnicos Profesionales.
La educación en los principios del Cooperativismo y la proyección cultural está a cargo de los alumnos de la modalidad Humanidades y Ciencias Sociales a partir de la Biblioteca Pública Popular “Juan Bautista Alberdi” que funciona en la Escuela.
Se ejercitan los principios democráticos ya que el Consejo de Administración es elegido anualmente por el voto directo y secreto de sus asociados. La lista ganadora se responsabiliza ante la Asamblea a cumplir con su plan de trabajo durante al año de ejercicio haciendo uso de las utilidades . También organiza anualmente un Encuentro de Cooperativas Escolares de la ciudad y un Maratón por un Mundo mejor.
A modo de cierre
Nos hemos preguntado muchas veces qué pedagogía hay que diseñar para que la educación esté realmente destinada a desarrollar actitudes de paz.
El eje para deshacer el intrincado complejo de razones que llevan a provocar conflictos es poder entender que la solución y/o gestión no supone que alguien gane y otro pierda. Partir de esos dualismos sólo llevan a nuevos conflictos. Hemos entendido que una buena prevención se inscribe en una buena gestión de los conflictos presentes.
Ello supone la formación de docentes en metodologías para resolver conflictos en forma pacífica y la estructuración, tanto de la escuela como del ciclo lectivo de manera que se trabaje para instalar en la institución la democracia participativa. Por ejemplo la elaboración de un reglamento de organización y funcionamiento de la escuela con la participación de sus integrantes, el aprendizaje cooperativo , el debate en las aulas de las problemáticas de los grupos buscando causas o encontrando soluciones.
Con frecuencia los conflictos se resuelven modificando el planteamiento de los mismos, por lo que “el hablar hasta entendernos” resulta un procedimiento apropiado para ser aplicado por docentes, alumnos que estén trabajando por un aula pacífica.
Lo que le hemos narrado es lo que estamos haciendo en una escuela del centro-oeste santafesino en la que el movimiento cooperativo gestó , ya en el siglo pasado una potente fuerza organizacional en la ciudad que debemos sostener y transmitir desde las escuelas comprometidas en la cultura de la paz.
La experiencia que viene realizando desde hace 5 años Escuela de Enseñanza Media Nº 445 " Carlos Steigleder", de la ciudad de Sunchales, provincia de Santa Fe, se alinea en la finalidad de la educación de Formar al ciudadano participativo, empoderándolo de las herramientas que todo miembro de la sociedad necesita para manejarse en ella y transformarla.
La escuela, que trabaja por antonomasia con el conocimiento, no sólo es transmisora de cultura, sino productora. Desde este lugar, puede dar respuestas al entorno de hoy, haciendo presente lo ausente en la sociedad y presentado otro presente posible que marca el futuro por venir. Este es el gran desafío de la educación actual y en él estamos comprometidos.
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