Inicio
Quienes somos
Cultura de la Paz
Qué es Pedagogía de la Paz
Cursos
  Desarrollados
  Programados
Metodología
Documentos
Experiencias
Instituciones "Enredadas"
Prensa
Contactos
 

Ir al Libro
   
 
   
   
  Mediación educativa. Pedagogía de la Paz: construir la convivencia manejando adecuadamente los conflictos. Por Marta N. Paillet.
 
       
 
 

Bandera de la Pax Cultura


Pintura de Nicholas Roerich

La más alta perspectiva en cuanto a la construcción de una Cultura de Paz, se alcanzará, sin lugar a dudas, cuando la Ciencia, el Arte y la Espiritualidad coincidan en señalar como propósito fundamental de la civilización, la erradicación de la violencia en todas sus formas y la construcción de una cultura de consensos. Esto fue sostenido por uno de los precursores, Nicholas Roerich, creador de la Bandera de la Pax Cultura. Los tres círculos interiores representan a la Ciencia, el Arte y la Espiritualidad, unidos para la construcción de la Cultura de la Paz.

La violencia que caracteriza a la sociedad actual es consecuencia de largos aprendizajes enmarcados en el paradigma de la controversia, el litigio y la guerra, que imperaron en nuestra cultura en los últimos diez mil años de historia.


Así, aprendimos que la pelea, el combate y la guerra eran admisibles e inevitables para dirimir disputas. Esta tendencia al litigio y a la adversarialidad llevó a la civilización a situaciones con altos niveles de violencia, como lo fueron, por citar sólo algunas del siglo XX, la primera y segunda guerra mundial y la guerra fría. Esta última, si bien detuvo las hostilidades físicas, no fue capaz de hacer desaprender la guerra en la mente de los hombres, desafío al que nos convoca el Acta Constitutiva de la UNESCO: Puesto que las guerras se originan en las mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben construirse las defensas de la paz”.

En nuestro país, fue a partir de 1990 que la Universidad de Buenos Aires comenzó a enseñar el movimiento A.D.R. (Alternative Dispute Resolution), permitiendo que, desde el campo del Derecho, se extendieran estas ideas a un campo más amplio, que incluyó a las Ciencias Sociales, y, más específicamente, a las Ciencias de la Educación. Es dentro de la Educación que aprendemos habilidades de relación, y es dentro de la relación humana que estudiamos, como emergente natural, al conflicto.

En Argentina, en 1998, se incorporó la mediación en el ámbito escolar, con experiencias piloto surgidas tanto de proyectos institucionales particulares, de cursos de capacitación, como de programas institucionalizados a nivel de organismos centrales, respaldados por leyes específicas. Como ejemplos de estos últimos podemos citar:
Mediación entre Pares, Chaco, Ley 4711/00; Programa de Mediación Escolar del Gobierno de la Ciudad, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 2000; Programa de Mediación Escolar entre Pares, Chillán, Provincia de Buenos Aires, 1999; Programa de prevención de la violencia escolar a través de la Mediación, ciudad de Mar del Plata, 1999; Programa de Capacitación Docente en Pedagogía de la Paz, Universidad Nacional del Litoral e INTERMED (Centro de Mediación Interdisciplinaria), en el que participamos con Jorgelina Amstuzt y Elda Mazzarantani en Santa Fe, desde 1999, continuando hasta la fecha.

El resultado de estas experiencias pioneras provocó que el tema de los conflictos escolares y su modo de abordaje se convirtieran en tema de debate como un modo de dar respuesta a problemas sociales, cada vez más evidentes. Aportando fuertemente a la resolución del problema de la violencia escolar, ha surgido, con clara especificidad, como especialidad dentro de la Mediación, la Mediación Educativa, que junto a la Mediación Comunitaria y otras han pasado a formar parte de lo que se ha dado en llamar Mediación Social.


Es a partir del año 2000 que se amplía la mirada desde el ámbito educativo, incorporando las dimensiones de la prevención, resolución y administración de los conflictos. La escuela aparece como referente de la sociedad y el Estado, pues es uno de los pocos espacios públicos que nos quedan, al que asisten todos los jóvenes y niños, lo que le otorga una capacidad multiplicadora de influencias. Desde este lugar, ocupa un espacio privilegiado e irrenunciable, a partir del que debe asumir una responsabilidad, que no puede ser neutra ni objetiva, sino netamente política: “la cadena de la violencia no comienza en la escuela pero tampoco avanza sin ella. Somos un eslabón más que puede reforzar o disminuir los niveles de violencia social” (Onetto, 2000).

El rebrote de violencia de los últimos años ha puesto en evidencia la incapacidad social para abordar los conflictos de un modo no litigante, derivando en procesos altamente destructivos.

En la IV Conferencia del Foro Mundial de Mediación, celebrada en Buenos Aires en mayo de 2003, denominada Construcción de una coexistencia pacífica. Negociación y mediación en un mundo conflictivo, se concluyó en la necesidad de poner estos conocimientos en espacios académicos, institucionalizando la formación en el manejo no adversarial, no violento de conflictos, tarea que se está abriendo paso decididamente a nivel mundial, como quedó demostrado con la presencia en este Foro de representantes de los cinco continentes. Desde octubre de 2003, el Ministerio de Educación de la Nación Argentina, en el marco del Plan Nacional de Educación, impulsa como política pública a la Mediación Educativa y convoca a todos los actores a diseñar jornadas de promoción y difusión de la misma.

Estamos participando activamente en el Programa de Mediación Escolar que se está llevando a cabo, con gran entusiasmo, en la provincia de Entre Ríos, a través del Consejo General de Educación. En un número interesante de provincias, en nuestro país, están comenzando programas similares.

En orden a poner a la Mediación Educativa en el nivel académico, hemos creado –con Jorgelina Amstuzt y Elda Mazzarantani-, un Ciclo de Licenciatura denominado “de Gestión en Mediación Educativa para docentes”, dentro de la Universidad de Concepción del Uruguay, de dos años de duración, y que fue aprobado por el Ministerio de Educación de la Nación por resolución Nº 611/05. Éste se suma a valiosos proyectos que se están desarrollando en Buenos Aires y en el interior del país.

Como nunca, hoy necesitamos que los docentes, en el proceso de su profesionalización, adquieran habilidades para la organización de comunidades cooperativas, y para el diseño de espacios conversacionales donde reinen la participación democrática y la prevención, la resolución y la contención no violenta de los conflictos, convirtiéndolos en posibilidades de transformación de las relaciones humanas.

Nuestra propuesta de Mediación Educativa, que denominamos Pedagogía de la Paz, como marco epistemológico de abordaje de la prevención, resolución y contención o administración del conflicto educativo, tiene base:

En primer lugar, en una concepción cognitiva y constructivista, que nos lleva a afirmar que el ser humano procesa, activando sus filtros mentales, la información suministrada por los cinco sentidos, construyendo percepciones personales a través de los mecanismos de generalización, distorsión y/u omisión. Estos procesos cognitivos nos permiten representarnos la realidad mediante imágenes, mapas mentales propios, que nunca son lo mismo que la realidad (así como el mapa de Argentina no es el territorio mismo). Estas representaciones mentales configuran el modo en que nos vemos a nosotros mismos, a nuestras relaciones y al mundo, condicionando nuestros modos de pensar, sentir y actuar. A partir de la construcción de esos mapas, expresamos conductas que, repetidas, generan hábitos y creencias. El reconocimiento de nuestros propios mapas es la condición previa para modificarlos, si es que queremos cambiar conductas.

Nuestra biografía, el entorno y los sistemas en los que actuamos condicionan nuestros propios mapas, otorgándoles un sello personal y diferente. Estas representaciones, cuando son compartidas por el colectivo en un momento histórico, se denominan paradigmas. En tiempos de cambio acelerado como el que hoy nos toca vivir, coexisten paradigmas opuestos y en pugna.

En la actualidad, el abordaje del conflicto ejemplifica la vigencia de paradigmas contradictorios:

Desde la mirada del paradigma del consenso (¡Todos juntos podemos!), el conflicto se convierte en una oportunidad para enriquecer y transformar las relaciones; nos desafía a encontrar soluciones ganadoras para todos; genera actitudes de confianza y cooperación. Aplicado por una comunidad en pleno o por grupos impulsores, propicia espacios de consenso y cultura de paz.
Desde la mirada del paradigma bélico y litigante (¡Sálvese quien pueda!), el conflicto se percibe como una situación de lucha, confrontación y guerra, en la que uno gana y otro pierde; genera miedo, desconfianza, malestar y violencia. Aplicado por una comunidad en pleno, coloca a la raza humana al borde mismo de su autodestrucción.

En segundo lugar, en un enfoque sistémico para la comprensión del hombre, sus posibilidades y el manejo de sus relaciones. El ser humano es en sí mismo un sistema. A la vez, forma parte de múltiples sistemas, desempeñando en cada uno roles diferenciados: familia, trabajo, comunidad en que vive. Como parte de sistemas mayores, es condicionado por ellos y al mismo tiempo, lo que hace, modifica a los sistemas dentro de los cuales actúa. Desde este enfoque, el conflicto se considera como subsistema dentro del sistema de la relación humana.

En tercer lugar, en un enfoque de la Mediación Educativa encarada desde una perspectiva endógena, intra-institucional. Proponemos la formación de negociadores y mediadores internos a la Institución Educativa, capaces de involucrarse en la resolución adecuada de sus propios conflictos y abordar la prevención, resolución y contención de los mismos dentro de su propia propuesta curricular. Consideramos que los mediadores exógenos, extraños a la institución, pueden ser necesarios y adecuados en caso de situaciones excepcionales. Nuestra experiencia nos demuestra que en comunidades educativas no entrenadas en el manejo no adversarial del conflicto, las mediaciones realizadas por agentes exógenos, provoca un excesivo desgaste de energía, dependencia e imposibilidad de transformaciones profundas que propicien la formación de seres autónomos. Nuestra postura es que la verdadera mediación educativa es por antonomasia, transformadora. Reza un dicho popular: “cuando alguien tiene hambre, no le demos el pescado, sino enseñémosle a pescar”. Por analogía, cuando la escuela tiene conflictos, “no le resolvamos los conflictos, enseñémosles a resolverlos”. Las palabras de Juan Pablo II sintetizan con exactitud esta idea: “Libre y responsable de sí misma, la persona humana tiene el deber y el derecho de intervenir en aquellas decisiones que le conciernen”. (1)

En cuarto lugar, en una pedagogía de la paz. Hablamos de Pedagogía por entender que esta disciplina científica constituye un saber totalizador sobre la educación, explicando el hecho educativo, orientando y articulando con la práctica de la enseñanza hacia un deber ser que incluye un componente utópico y ético. Es en la finalidad otorgada a la educación donde reside su posibilidad de innovación y transformación individual y social.

Por extensión, es correcto denominar
Pedagogía a nuestro proyecto de Mediación Educativa, pues propone:
una visión sistémica y abarcativa del hecho educativo, desde un enfoque comunicativo, dialógico y transformativo;
un propósito, que es la construcción de espacios pacíficos en los que sea posible educar al ciudadano democrático, participativo y responsable;
un modelo orientador para su concreción, que comprende el aprendizaje de métodos no adversariales para la resolución de conflictos, plasmados en la propuesta curricular del aula y de la escuela; estrategias para generar espacios síquicos y físicos adecuados.

Esta pedagogía es de Paz pues, hace carne y concreta la idea de Gandhi: “La paz está en los medios como el árbol en la semilla”.

Nuestro modelo transforma el aula en aula pacífica y, por la dinámica sistémica, esta condición se extiende, progresivamente, a la escuela. La paz no es el punto de llegada sino el camino mismo, entendido como proceso permanente de construcción cotidiana.

Nuestra propuesta pedagógica
Se alinea con las recomendaciones presentadas a la UNESCO por la Comisión Internacional de Educación para el Siglo XXI, en el conocido informe “La educación encierra un tesoro”. Retomamos del mismo sus ideas-fuerza, sintetizadas en los cuatro pilares de la transformación educativa de cara al tercer milenio:

Aprender a conocer
Aprender a hacer
Aprender a vivir juntos
Aprender a ser

“Frente a los numerosos desafíos del porvenir, la educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social. Al concluir sus labores, la Comisión desea por tanto afirmar su convicción respecto de la función social de la educación en el desarrollo de la persona y de las sociedades, no como un remedio milagrosos –el Ábrete sésamo de un mundo que ha llegado a la realización de todos esos ideales- sino como una vía, ciertamente entre otra,s pero más que otras, al servicio del desarrollo humano más armonioso, más genuino para hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones, las guerras, etc.” (Delors, 1997).

NUESTRO MODELO DE ENSEÑANZA DE PEDAGOGÍA DE LA PAZ

Nuestro modelo pedagógico de pedagogía de la paz es un modelo de capacitación para el cambio. ¿Por qué? Porque tiene como eje movilizar el cambio de percepción para generar cambios de conducta.

Los sujetos percibimos las situaciones en las que actuamos de una manera particular, fruto de nuestra historia personal. Esta interpretación genera acciones que nos conducen a determinados resultados. Cuando éstos no nos satisfacen, generalmente volvemos sobre las acciones, modificándolas, cambiándolas o suprimiéndolas. Los resultados así obtenidos pueden variar en algo, pero mantendrán la misma finalidad. Un hecho histórico clarifica esta idea: Cristóbal Colón poseía los mismos conocimientos e instrumentos náuticos que los marinos de su época, pero, a diferencia de ellos, percibía el mundo desde otro lugar, lo que lo llevó a organizar una empresa inédita obteniendo resultados inusitados y distintos.

Apoyado en esta idea vertebral, nuestro modelo de enseñanza de Pedagogía de la Paz recorre los siguientes hitos:

Partimos de la reflexión personal para
“darnos cuenta” de los modos de actuar y conducirnos, aprendidos en una cultura litigante e internalizados a través de nuestra historia. Esto nos permite ser conscientes del paradigma subyacente en nuestras formas de ver, sentir, actuar y conocer, así como de “dónde estamos” y cuál es nuestra situación actual.

No nos detenemos aquí, avanzamos ampliando la mirada hacia otros posibles puntos de llegada, avizorando un futuro diferente, más humano, desde la comprensión del paradigma del consenso. Se perfila así nítidamente el “adónde vamos”: a la construcción de convivencia pacífica, manejando adecuadamente los conflictos.

Estos hitos son imprescindibles, pero no suficientes. Necesitamos saber “cómo hacerlo”, conociendo, aprendiendo y luego facilitando la internalización de habilidades sociales y personales (comunicativas, creativas, emocionales, cognitivas y actitudinales) y de estrategias, técnicas, recursos y métodos para la resolución, prevención y contención del conflicto.

El esquema siguiente sintetiza el abordaje sistémico de este modelo:

Modelo de Acción de la “Pedagogía de la Paz”

NUESTROS CURSOS DE ACCIÓN

Con total convicción y compromiso, comenzamos a trabajar, allá por 1996, en los Medios de Resolución Alternativa de Conflictos (como los llamábamos entonces) y focalizamos la tarea en mediación. Nos dimos un espacio propio creando la ONG INTERMED (Mediación Interdisciplinaria), en la ciudad de Santa Fe, República Argentina, organización en la que continuamos actuando. Mediábamos en los casos que llegaban a nosotros, y formábamos mediadores apoyados por el Ministerio de Justicia de la Nación Argentina.

Continuamos aún hoy con esta tarea, pero comprendimos que para co-operar en la construcción de una Cultura de Paz, el área de acción con grandes perspectivas multiplicadoras era la escuela (entendiendo por tal término a las Instituciones Educativas de todos los niveles), y nos capacitamos en Mediación Educativa.

A partir de 1999, iniciamos cursos, seminarios, talleres y charlas sobre el tema.

Fue en el año 2000 cuando nació nuestra propuesta “Pedagogía de la Paz: Construir la convivencia manejando adecuadamente los conflictos”, que hoy continuamos desarrollando.


ESTRUCTURA DE LA PROPUESTA DE PEDAGOGÍA DE LA PAZ

1. Pedagogía de la Paz Nivel I:
a) El cambio posible.

Cambio en lo personal: percepción, supuestos y creencias. Aportes al proceso de cambio personal de la P. N. L. y del enfoque sistémico.
Cambio en la sociedad: paradigmas vigentes. Democracia declarativa y participativa.
Cambio en la Escuela: la escuela como sistema. Paradigmas coexistentes en la educación. Los pilares de la transformación educativa en el siglo XXI. La democracia en la escuela.
b) Teoría general del conflicto.
Conocimientos sobre el conflicto. Recursos para su manejo adecuado. Nociones de comunicación. Inteligencias múltiples, alfabetización emocional, creatividad y heurística.
c) Manejo de conflictos educativos – Mediación educativa.
El aula pacífica. Formas y modalidades de la mediación educativa. El método de “Hablar hasta entenderse”: negociación y mediación en el aula y la escuela.

2. Pedagogía de la Paz Nivel II:
a) Ampliando nuestros mapas conceptuales.
Profundización de percepción, creencias, paradigmas, enfoque sistémico.
Hiperaprendizaje.
La diversidad: un modelo pedagógico.
Creencias de abundancia y de carencia.
La autonomía como finalidad educativa.
La relación humana: destino y propósito del hombre. El espacio psíquico y físico como condicionantes de la actividad humana. Ambientes Amigables de Aprendizaje (A.A.A.). Espacio Cuna.
b) Manejo adecuado del conflicto: roles de prevención, resolución y contención.
Práctica de los roles en la comunidad educativa.
Profundización del “Hablar hasta entenderse” como negociación y mediación en la escuela.
El trabajo en grupo.
La participación como aprendizaje democrático de convivencia.

3. Pedagogía de la Paz Nivel III:
a) La Cultura de Paz.
Intentos a nivel mundial.
La Pedagogía de la Paz como pilar de una cultura de paz.
La escuela democrática.
El rol del docente en la construcción de una cultura de Paz.
b) La comunidad educativa como organización inteligente y democrática, comprometida en la construcción de una cultura de paz, fortaleciendo la sociedad civil.
Reglas de oro de una comunidad educativa inteligente: a) construir una visión compartida; b) comprender los mapas mentales y modificarlos; c) desarrollar habilidades personales específicas; d) desarrollar la capacidad de aprender a trabajar en equipos; e) interpretar la comunidad educativa desde un enfoque sistémico.
La estructura de poder en la comunidad educativa inteligente y democrática: división de poderes, principios democráticos y republicanos en el ejercicio del poder.
Liderazgo. Comunicación. Participación y pertenencia.
Reglas de convivencia.
c) Resolución de conflictos complejos y la toma de decisiones en la comunidad educativa inteligente y democrática.
Diagnóstico de conflictos complejos.
Modelos y procesos de resolución de conflictos complejos:
<< Diálogo sustentable, planificación cooperativa.
<< Procesos colaborativos de consenso.
<< Toma de decisiones: técnicas adecuadas.


Antecedentes y acreditaciones de la propuesta

Estos cursos de Pedagogía de la Paz han sido dictados:
a nivel internacional en
* la Universidad Central de Venezuela (2000)
* la Universidad Experimental Simón Rodríguez (2001)
* México (2001)
* dentro del Programa Fortalecer la Paz en Venezuela (2004)

a nivel nacional, en las provincias de Córdoba, Salta, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe, desde el año 1999, en las modalidades presencial, semipresencial, a distancia, a distancia vía satelital con aulas remotas, a distancia en campus con video y plataforma e-learning. Se replicó más de veinte veces, abarcando una población destino de más de dos mil personas, de los cuales un 80 % fueron docentes en actividad que actuaron como agentes multiplicadores. Los resultados más significativos de este curso, en sus tres niveles, no se agotan en el aprendizaje de los asistentes, sino que han promovido la ejecución de programas y proyectos en las instituciones educativas. Como actividad de post-curso, se realizan tutorías de seguimiento de los proyectos que así lo solicitan. Esta actividad es la que nos permite afirmar que el entrenamiento en Pedagogía de la Paz provoca auténtica transformación en los modos de convivencia en los ámbitos de las instituciones educativas, constituyéndose así la escuela en un pilar de la cultura de paz.

Acreditaciones
Homologado por la Dirección Nacional de Resolución Alternativa de Conflictos, Ministerio de Justicia de la Nación Argentina, por Resolución 284/98, Habilitación Nº 91/98 y Disposiciones 112/98 y 131/99 de la DI.NA.M.A.R.C (Departamento de Formación y Asistencia Técnica).
Reconocido y autorizado por:
<< El Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe, República Argentina. Resolución Nº 1414/99 y Disposición 043/02, en el marco del Decreto Nº 3063/00, “Reglamento de aprobación de ofertas Educativas no presenciales”.
<< El Ministerio de Educación de la provincia de Misiones, República Argentina, Resolución Nº 106/00.
<< El Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba, República Argentina.
<< La Universidad Nacional del Litoral, Secretaría de Extensión Universitaria y CEMED (Centro Multimedial de Educación a Distancia), Santa Fe, República Argentina.

Declarado de interés:
<< municipal por el Honorable Consejo Municipal de la Ciudad de Paraná, Provincia de Entre Ríos, República Argentina. Decreto Nº 246/01.
<< provincial por el Ministerio de Educación de la Provincia de Salta y la Cámara de Representantes de la Provincia de Misiones (Decreto 1683/01), República Argentina.
<< educativo y cultural, por la Dirección de Cultura y Educación y el Consejo General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires 05/02, República Argentina.


Acreditado como Curso de Ampliación en el área “Educación y manejo de Conflictos ambientales”, Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB) del Vicerrectorado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Caracas, República Bolivariana de Venezuela.

A MODO DE CIERRE

Para finalizar, queremos compartir con Uds. nuestros sueños:

< Que los tres niveles de Pedagogía de la Paz se conviertan en una postitulación, que permita graduar docentes expertos en Mediación Educativa en nuestro país y en el mundo.
< Que la Pedagogía de la Paz se incorpore como contenido transversal en todos los niveles de la enseñanza.
< Que el educar en una Pedagogía de la Paz se expanda, y construya las redes que consoliden la Cultura de Paz en el mundo.

Tal vez para muchos, educar en y para la paz en la cultura actual litigante y competitiva, puede resultar una utopía... Otros podrán decirnos: es imposible... Nosotras les respondemos con las bellas palabras de la antropóloga Margaret Mead:

“Nunca pongas en duda que un pequeño grupo de ciudadanos preocupados y comprometidos pudo cambiar al mundo; de hecho, es lo único que lo ha cambiado”.

Referencias bibliográficas

Alcaide, S. M., Ravena, A. y Guala, M. del Carmen. Mediación en la escuela. Santa Fe, Argentina, Editorial Homo–Sapiens, 1998.
Antunez, Serafín y otros. Disciplina y convivencia en la institución escolar. Buenos Aires, Editorial Grao, 2000.
Barreiro, Telma. Conflictos en el aula. Buenos Aires, Editorial Novedades Educativas, 2000.
Brandoni, Florencia (comp.). Mediación Escolar. Propuestas, reflexiones y experiencias. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1990.
Bucay, Jorge. Recuentos para Demián. Buenos Aires, Editorial Del Nuevo Extremo S.A., 1998.
Bush, R. A. B. y Folger J. P.. La promesa de Mediación. Buenos Aires, Editorial Granica, 1996.
Cantwell, D. P. y Carlson, G. A.. Trastornos afectivos en la infancia y la adolescencia. Editorial Martínez Roca, 1987.
Cascon Soriano, Paco. Educar en y para el conflicto. Cátedra UNESCO sobre Paz y Derechos Humanos. Universidad Autónoma de Barcelona, 2002.
Covey, Sean. Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos. México, Editorial Grijalbo, 1999.
De Bono Edward. El pensamiento lateral. Falta lugar, Editorial Deusto, 1988.
De Bono Edward. Más allá de la competencia. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1994.
Delors, Jacques. La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por Jaques Delors. Ediciones UNESCO, Correo de la UNESCO, Librería México, 1997.
Ianni, N. y Pérez, E. La convivencia en la escuela: un hecho, una construcción. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1998.
Francisco Diez y Gachi Tapia. Herramientas para trabajar en mediación. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1999.
Girard, K. y Kosh, S.. Resolución de conflictos en la escuela. Buenos Aires, Editorial Granica, 1997.
Guerrero, Ariel. Curso de Creatividad. Buenos Aires, Editorial El Ateneo, 1999.
Johnson, David y otro. Cómo reducir la violencia en las aulas. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1999.
Johnson, David y otro. El aprendizaje cooperativo en el aula. Falta lugar, Editorial Paidós, 1999.
Kaliner y ot.. “Aprender con los chicos. Una propuesta para una tarea docente fundada en los derechos humanos”. Familias y Escuelas, N° 36, 1988. Santa Fe, Movimiento Ecuménico por los derechos del niño.
Onetto, Fernando. Discurso pronunciado en el Quinto Congreso Internacional de Educación, celebrado en la ciudad de Catamarca, Argentina, 2000.
Pérez Esclarín, Antonio. Para educar valores, nuevas parábolas. Caracas, Editorial San Pablo, 2000.
Rosnay, Joel De. El macroscopio, hacia una visión Global. Madrid, Editorial AC, 1977.
Rozenblum de Horowitz, Sara. Mediación en la escuela. Resolución de conflictos en el ámbito educativo adolescente. Paraná, Editorial Aique, 1998.
“Convención sobre los Derechos del Niño”. Buenos Aires, UNICEF Argentina, 1990.
Ury, William. Alcanzar la Paz. Buenos Aires, Editorial Paidós, 2000.
Van Sly De, M. y Sten, M.. La resolución del conflicto en el marco educativo. Buenos Aires, Editorial Paidós, 1996.
Sambrano, J. y Steiner, A.. Los mapas mentales, agenda para el éxito. Venezuela, Ediciones Alfadil, 1999.
Sambrano, J.. PNL para todos. El modelo de la excelencia. Venezuela, Ediciones Alfadil, 1997.
Sambrano, J.. Superaprendizaje transpersonal. Venezuela, Ediciones Alfadil, 1998.

La Educación en el 3er Milenio. Manual del 3er Congreso Docente. Catamarca, Argentina, Abril 1999.
La Educación en el 3er Milenio. Manual del 4º Congreso Docente. Catamarca, Argentina, Abril 2000.
La Educación en el 3er Milenio. Manual del 5º Congreso Docente. Catamarca, Argentina, Abril 2001.


(1) Juan Pablo II. Mensaje para la celebración de la jornada mundial de la paz (2000): “Paz en la tierra a los hombres que Dios ama”.


- Descargar archivo descargar archivo, 122 K

 
       
   
Santa fe - Argentina - © 2008 / info@pedagogiadelapaz.com.ar
Home Volver Subir