Inicio
Quienes somos
Cultura de la Paz
Qué es Pedagogía de la Paz
Cursos
  Desarrollados
  Programados
Metodología
Documentos
Experiencias
Instituciones "Enredadas"
Prensa
Contactos
 

Ir al Libro
   
 
   
  - Enseñar a procesar conflictos: ¿una respuesta posible de la escuela”, Mazzarantani, Elda. Diario El Litoral, sección educación, domingo 18 de diciembre de 2005, Santa Fe.


 
   
  Enseñar a procesar conflictos: ¿ una respuesta posible de la escuela frente a la violencia ?

Los últimos hechos de violencia en las instituciones educativas conmocionaron a la ciudadanía. Estos estallidos identificados y puntuales, suelen ser la expresión visible de situaciones injustas que hunden sus raíces en la estructura social , en sus creencias y prácticas discriminatorias, agudizadas por el discurso mediático y a veces potenciados por factores internos de la propia institución educativa.
Intentar leerlos, juzgarlos y opinar desde la víctima y el victimario, tomando partido desde el desconocimiento, sin bucear en sus causas profundas e invisibles, lleva, inexorablemente, al fracaso.
Si consideramos que la conformación social actual niega a muchos las posibilidades de desarrollarse, de satisfacer sus necesidades y derechos, de acceder a los bienes materiales y culturales, podemos afirmar que es en sí misma injusta y por tanto violenta.
No es de extrañar entonces, que quien se autopercibe violentado por las injusticias, rechazado o negado en algún ámbito, grite su angustia utilizando los modos aprendidos en este aquí y en este ahora ( porque tal vez desconozca otros), que generalmente son violentos y que expresan a las claras la pérdida del valor de la palabra para dirimir conflictos.

El eco de la sociedad dice ¡ presente ! en la escuela
Estas las problemáticas sociales atraviesan los muros de la institución educativa, se sientan sin permiso en las sillas de las aulas, y se expresan en los gestos, las creencias, el lenguaje y los modos de relacionarse y conducirse de niños y adultos. Si la coyuntura actual, naturaliza la violencia como forma de combatirla, no hay duda que esos modos se reproducen en el ámbito educativo y una vez en su interior pasan a ser , parte de su responsabilidad.

Un camino resbaladizo entre conflicto y violencia
El conflicto es una situación de intereses contrapuestos entre partes ( individuos, grupos, naciones). Dada la diversidad de la especie humana y los distintos contextos en los que se construye la identidad, es natural que se tengan percepciones diferentes sobre una misma realidad, lo que permite inferir que el conflicto es inherente a las relaciones humanas. En sí no es bueno ni malo. Su forma de encararlo lo puede transformar en constructivo o destructivo.
Si su abordaje es adversarial , esto es: confrontar=pelear o eludirlo o ceder a la presión del otro, puede derivar en violencia.
Asimismo, en el sustrato de un conflicto puede haber una violencia encubierta: por ej. la discriminación de un sujeto en algún ámbito. Por tanto, sin bucear en el fondo de lo que acontece, sin entender las causas profundas y para ello hay que prepararse, se corre el riesgo de tomar el camino equivocado.

"Puesto que las guerras se originan en las mentes de los hombres, es en la mente de los hombres que se construyen las defensas de la Paz" (Acta Constitutiva de la UNESCO 1948)

Una de las maneras de construir las defensas de la paz, es enseñar a vivir juntos. Aquí la escuela ocupa un lugar irrenunciable y privilegiado ya que ella es el único espacio público al que asisten ( al menos ) la mayoría de niños y jóvenes por un período relativamente extenso y posee efecto multiplicador. Enseñar una convivencia formativa, exige de la escuela una postura ética y política que reconozca el conflicto como natural a las relaciones humanas, y enseñe a procesarlos de manera pacífica , no adversarial utilizando métodos como son, entre otros, la negociación y la mediación.

Ni omnipotencia ni manos atadas: el poder y los límites de la escuela
Por ser la institución social que por antonomasia trabaja con el conocimiento público , este le otorga el poder de enseñar habilidades de pensamiento, comunicacionales, emocionales, creativas que permiten construir nuevos modos de relación utilizando la palabra en marcos de participación, hábitos que destierren la discriminación, comprender la realidad en su devenir histórico, generar alternativas nuevas de intervención en el entorno. Así trabajado el conocimiento, la escuela desactiva sus propios factores endógenos generadores de violencia y puede neutralizar el impacto de lo social . Estas son la habilidades que se ponen en juego para prevenir, contener y resolver situaciones conflictivas y violentas.
Es saludable además, tener claro que la escuela por sí sola no puede desarraigar las raíces profundas de la violencia social y a veces tampoco contener los estallidos en su interior . Este es uno de sus límites, razón por la cual necesita apoyarse y trabajar con otras instituciones.
Sin embargo, la escuela que asume los conflictos y trabaja procedimientos democráticos para procesarlos, genera ambientes psíquicos de confianza que disminuyen la tensión , propician vínculos cooperativos que incluyen la diversidad y se convierten , para quienes lo habitan, en espacios cuna. Desde este lugar ella es productora de cultura, capaz de hacer presente lo ausente en la sociedad y de crear una contracultura no violenta. Parecería que esta propuesta significa ir a contramano de la realidad y paradójicamente esto es lo que la convierte en una variable interviniente en lo social. Tan cierto es que la escuela por sí sola no cambiará el mundo como cierto es que sin escuela es imposible pensar en una convivencia más humana.
Parafraseando a Fernando Onetto, la cadena de violencia no comienza en la escuela pero tampoco avanza sin ella . Es un eslabón que la refuerza o disminuye.

La gran ausencia en la formación docente
No existen espacios curriculares en la mayoría de los planes de formación docente, destinados a entrenar a los educadores en el manejo adecuado del conflicto. Esta carencia puede derivar en un sentimiento de indefensión, de no saber qué hacer y la escuela puede quedar invadida por la dinámica devastadora de la impotencia.
Cubriendo esta ausencia - necesidad y pionera en el país, se lanza en el Litoral argentino, la Licenciatura en Gestión de la Mediación Educativa en las Sedes Académicas de Santa Fe y Paraná de la Universidad de Concepción del Uruguay, con la finalidad de entrenar a los docentes para intervenir en situaciones conflictivas y violentas y enseñar a los alumnos cómo hacerlo.

Escuela como lenguaje de posibilidad
Si así entendemos el manejo adecuado del conflicto, como una propuesta integrada al currículum escolar que empodera a los sujetos de las habilidades necesarias para defender sus derechos y los de los otros, dotándolo de las armas pacíficas que requiere la reconstrucción del tejido social, se estaría en condiciones de responder afirmativamente al interrogante que diera origen a este artículo y estaríamos en el camino de construir en la mente de los hombres las defensas de la paz.

Prof. Elda Mazzarantani
Prof. en Ciencias de la Educación - Mediadora


- Descargar archivo descargar archivo, 31 K

 
       
   
Santa fe - Argentina - © 2008 / info@pedagogiadelapaz.com.ar
Home Volver Subir