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La
más alta perspectiva en cuanto a la Construcción
de una Cultura de Paz se alcanzará, sin lugar
a dudas, cuando la Ciencia, el Arte y la Espiritualidad
coincidan en señalar como propósito fundamental
de la civilización, la erradicación de
la violencia en todas sus formas y la construcción
de una cultura de consensos. Esto fue sostenido por
uno de los precursores, Nicolas Roerich, creador de
la Bandera de la Pax Cultura, símbolo que por
su significación elegimos para la portada de
este libro. Los tres círculos interiores representan
a la Ciencia, el Arte y la Espiritualidad, unidos para
la construcción de la Cultura de la Paz.
En este, como en todos los grandes logros a que aspiramos
como Humanidad, es necesario “pensar globalmente
y actuar localmente”. Hoy el mundo está
totalmente interconectado; todo lo que ocurre, de algún
modo nos ocurre a todos.
Pensando globalmente, recordamos lo que con toda certeza
afirma el Acta Constitutiva de la UNESCO: “Puesto
que las guerras se originan en las mentes de los hombres,
es en la mente de los hombres donde deben construirse
las defensas de la paz”
Reconociendo los importantes descubrimientos que en
los últimos 50 años han hecho las neurociencias,
el enfoque sistémico de las relaciones humanas,
la teoría de la complejidad, el construccionismo
social, la conflictología, la teoría de
la negociación colaborativa de Harvard, creemos
como Federico Mayor Zaragoza – ex director de
la UNESCO- que es el momento preciso para escribir una
nueva página en la historia de la humanidad.
Como bien afirma este claro pensador: “somos el
emergente de una civilización bélica que
enfrenta el desafío de construir una Cultura
de Paz”.
Creemos que actuar localmente es posible si aceptamos
al hombre desde una visión cognitiva y constructivista,
en donde tenemos el poder de elegir entre ser hombres
violentos o hombres negociadores. Que como aprendimos
el manejo de habilidades para el combate, la guerra,
el terror y la violencia, podemos aprender habilidades
para la negociación, para la cooperación,
para el consenso que no tenemos.
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